Vivimos en una sociedad donde el saber nos llega de cualquier sitio, de diferentes soportes y lo impregna todo. Desde la ciencia hasta la comunicación de masas, desde el arte hasta los comportamientos cotidianos, de un film, de una canción, un cómic, la televisión, internet, etc. En este contexto, el lector tiene en sus manos una obra, reflejo de un gusto estético que Omar Calabrese propone denominar 'La Era Neobarroca'. Una época percibida como caótica, confusa, fragmentada, donde los objetos culturales se caracterizan por la mezcla y el collage de ideas en distintas áreas del conocimiento, por la merma de la integridad y la permanencia a cambio de la inestabilidad y lo indescifrable.
¿En que consiste ser 'persona' en la rica sociedad democrática del siglo XXI? Un texto aparentemente contradictorio y diviso, en el que, entre tópicos y descontextualizaciones, se encuentran planteamientos originales sobre la ubicación del individuo en la Sociedad del Conocimiento. Puede parecer más compleja la profundidad del conjunto que la metáfora utilizada para explicarlo: la Trilogía de Matrix que, junto con otros clásicos de la ciencia ficción, los videojuegos y la informática sirve de argumento y reclamo. Se combinan ideas de investigaciones científicas recientes, la neurología, la genética, la comunicación, la filosofía entre otras, para analizar el ser humano como espécimen cultural. De la misma forma, esta narrativa híbrida se emplea para profundizar asuntos como la responsabilidad de lo privado y lo público, la creatividad y la originalidad de pensamiento, la felicidad y la libertad personal, en un escenario que se ha edificado bajo el relativismo posnihilista y que permanece como signo de mutabilidad.