
Última actualización: 2 de septiembre de 2010
Saltar al contenidoEl destino llama a la puerta de la periodista Clara Cobián el día que recibe el encargo de trasladarse a Nueva York para realizar la biografía de Greta Bouvier, la anciana dama [...]
Edición facsímil de 1801.
Pregunto. Que entendemos aqui por Llave?
Respondo. Lo que entendemos aqui por Llave no es otra cosa, que aquella idea general que con franqueza nos abre el conocimiento para [...]
Reseña:
El encarecimiento del petróleo, la creciente demanda energética y la amenaza del calentamiento climático han contribuido a que varios grupos económicos y políticos a favor de la energía nuclear hayan encontrado un campo abonado para promoverla, relanzando la idea de la “imperiosa necesidad” de su expansión y difusión. Pero ningún debate sobre este tema, ya sea de tipo económico, energético, militar o político, puede obviar una de las consecuencias más notables del ciclo nuclear en su conjunto, esto es, los efectos que las radiaciones ionizantes producen sobre la salud y el medio ambiente. Tanto en el caso de la exposición laboral en condiciones normales de funcionamiento de una instalación nuclear, como en el caso de la exposición inmediata producida por dosis de radiación elevadas en el caso de fugas radiactivas o accidentes graves, se trata de un problema ambiental y de salud pública de gran envergadura. Este primer informe científico de CiMA (Científicos por el Medio Ambiente) proporciona, con una clara vocación divulgativa, una información rigurosa y un análisis bien fundado científicamente acerca de estas cuestiones.